Llega fin de año y todos hacemos balances de lo
acontecido y nos proponemos objetivos para el año siguiente. Pero que sucede con el aquí y ahora? ¿Que le sucede a nuestro cuerpo, y no hablo
sólo del organismo, de lo físico, sino del todo, del organismo y la psiquis que
forman este cuerpo con el que andamos?
El otro día, en una reunión casual, dónde me preguntaron
cuales eran los beneficios del Zen Shiatzu y que dolencias podría tratar, escuché
a una mujer que decía que quería empezar con homeopatía, pero que no tenía
tiempo. Me pregunto ¿cuándo será ese
tiempo? O si en pos de cierto modo de organizarnos, no dejamos atrás nuestra
percepción del ahora.
Terapias holísticas como el Zen Shiatzu o el Masaje Vibracional
con Cuencos Tibetanos, nos conecta con nuestras más íntimas necesidades.
Desde ese lugar nuestras acciones son más orgánicas. Vibramos a nuestro propio compás
y tenemos mayor capacidad de discernimiento para evitar subirnos a los ritmos
vertiginosos que nos impone la sociedad actual.
Tomate tiempo para conectarte con vos, tomate tiempo para
escucharte. Tomate un tiempo para pausar.
“En la música el orden está dado por los sonidos y por los silencios entre los
sonidos.”¡Pero no olvidemos que la melodía no está hecha de sonidos sino de
intervalos!” (Marazzi, 2011).
La pausa te da la posibilidad de parar, mirar a tu
alrededor y volver a pulsar.
El Zen Shiatzu y los cuencos Tibetanos son una excelente
manera de acompañar ese pausar para volver a pulsar.
+ info: shiatzu.zen@gmail.com
o 1546731106



